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Hubo que hacer negociaciones ¿y ahora qué? palabras, palabras y más palabras y sueños que quien sabe, porque yo, desde luego, yo no sé. Y me voy, es esa sensación de saciedad, de estar harta de todo porque nada llena, y si algo lo hace es en el momento, cuando pienso en ti, cuando te oigo la voz, cuando me abrazas, cuando me hablas...y estoy ahí, en ese arriba que es un abajo camuflado, del revés (aunque me de la vuelta cuando quiera), tirando dados escaleras abajo.
Daus i gotes de pluja i escales i mans i.
A veces me pregunto el porqué de qué y el cómo del cuándo y el cuándo del porqué y el porqué de todo ello. Dejar de dejar (redundante, ¿eh?) rastros radioactivos tiene efectos, plumas acuosas derivadas de excesos de kleenex de apariencia inexistente y bombas atómicas que con el tiempo se han ido desgastando convirtiendose en meras piezas de algun coleccionista de antiguedades.
Ya no sé ni cómo ni cuándo ni qué ni el porqué de nada... y realmente poco me importa. Quizás aprender a ignorar sea la panacea de todos los males...
...estoy TAN harta de todo esto...